La reinvención de los cuidados en tiempos de la globalización digital

Parece que hay un empeño continuo en enfrentar la intervención humana con la automatización de tareas, cuando en realidad ambas son las dos caras de una misma moneda y su combinación es clave en el desarrollo del estado de bienestar.

Si tomamos como referencia la medicina actual resultaría irresponsable que un profesional de la medicina diagnosticase una patología grave sin recurrir a ninguna de las muchas tecnologías diagnósticas disponibles. Las tecnologías sanitarias generan una mayor capacitación de la intervención de los profesionales sanitarios.

Existen ámbitos de la intervención humana donde el binomio con la tecnología resulta normalizado y eficiente. Analizando estos ámbitos se puede interpretar que quizás la duda no es la automatización de tareas, o el miedo a la misma, sino la falta de un marco claro de actuación de la intervención humana, incluyendo una necesaria perspectiva ética.

Los servicios sociales son uno de esos ámbitos que se enfrentan al fantasma de la automatización y su sustitución por R2D2. Aún cuando resulta evidente que la tecnología puede ser muy útil en campos como la planificación de recursos, la segmentación de poblaciones, la predicción de comportamientos y riesgos y el apoyo a la toma de decisiones, los profesionales del sector ven fantasmas en forma de humanoide que les reemplazará.
Atrincherados en la función de acreditar la necesidad y el merecimiento, probablemente serán sustituidos por máquinas; en cambio, las necesidades de la sociedad demandan que evolucionen hacia profesionales que interpreten los resultados de las herramientas, de manera conjunta con las personas interesadas, y poner el foco en recuperar el valor de la provisión de apoyo personal. Es aquí donde se juega el futuro de las profesiones sociales.

La revolución tecnológica y la globalización digital representan una alteración del concepto y de la experiencia del cuidado que teníamos hasta ahora.

¿La hija que te llama cuando una aplicación informática le avisa de que no has salido de casa te hace más o menos feliz? En lugar de una aplicación informática podría ser un vecino el que avisara a la hija de que su madre no sale de casa. No es la tecnología la que va a revolucionar la industria de la atención, es la calidad de la atención y la capacitación de los profesionales del cuidado. La tecnología será el facilitador para que los profesionales puedan mejorar el trabajo que realizan.

El cuidado de las personas está reinventándose en claves de universalidad, profesionalidad, personalización, tecnología, prevención y atención a la diversidad. Esto afecta claramente a la intervención social, que por su menor nivel de desarrollo como pilar del estado de bienestar, sufre con especial incertidumbre esta necesidad de transformación. Pero también implica al sistema sanitario que, desde la ventaja de ser un sistema mucho más estructurado y consolidado, está viviendo su transformación desde tres perspectivas: la atención integrada, el desarrollo de las competencias de enfermería y la necesidad de reforzar una atención primaria debilitada. Sería conveniente que en esta particular reinvención, cada uno por su lado, lo social y lo sanitario no reinventen lo que la otra parte puede aportar, apostando por crear puentes y derrumbar muros.