Las nuevas tecnologías llevan tiempo contribuyendo a mantener las capacidades cognitivas de las personas mayores

El empleo de la tecnología, asociado a las modificaciones en el funcionamiento cognitivo en la población de personas mayores, viene de lejos. En 1996 se llevaron a cabo por primera vez programas interactivos mediante ordenadores. Desde entonces se han realizado diferentes estudios en los cuales se ha podido observar que realizar actividades de psicoestimulación mediante nuevas tecnologías contribuye a mantener las capacidades cognitivas y a mejorar el manejo y control del entorno en el que viven estas personas. Al mismo tiempo, también, contribuyen a que se mejoren los aspectos emocionales y conductuales.