La innovación organizativa a través de la Telemedicina

La innovación organizativa, a través de la Telemedicina, supone la reconfiguración de las prácticas de trabajo existentes y las relaciones organizativas, profesionales y de infraestructuras.

La innovación organizativa a través de la Telemedicina

El éxito de un servicio de Telemedicina radica en saber gestionar cambios en los mecanismos de coordinación, procesos de trabajo y las relaciones de poder en el sector de la salud. Resulta difícil proponer soluciones concretas que nos garanticen el éxito. El Dr. Davide Nicolini en su estudio “The work to make telemedicine work: A social and articulative view” nos avisa de los riesgos asociados al despliegue de un servicio de Telemedicina.

  • El conflicto entre los procedimientos asociados a la Telemedicina y las prácticas de trabajo diario de los profesionales de atención de salud.

Los diseñadores de las soluciones de Telemedicina hacen suposiciones implícitas o explícitas sobre las competencias de usuarios y profesionales, así como del sistema. Sin embargo, los patrones de uso los establece el contexto de la actividad diaria. Las tecnologías sólo asumen un significado práctico concreto cuando se ponen en uso en un contexto social específico y material.
La utilización de la Telemedicina debe ser pensada como un proceso de negociación entre el modelo conceptual y la práctica existente.

  • La tendencia de la Telemedicina para producir una delegación de tareas médicas a personal no médico (y dispositivos tecnológicos).

La introducción de la Telemedicina es una oportunidad de reorganización de las fronteras de las responsabilidades profesionales y redistribución de tareas.
En la redistribución de tares el criterio debe ser el bienestar en el trabajo, la calidad y los resultados coste-eficientes.
Pero existe el riesgo de la utilización desde la perspectiva del poder para extender la influencia, con el riesgo relacionado de marginar a ciertos roles. Los médicos de especializada pueden utilizar la telemedicina para reforzar sus servicios con recursos propios, cuando las tareas a realizar pueden ser delegadas a otros profesionales de la red como la enfermería de primaria.

  • La tendencia de la telemedicina para modificar la geografía existente en el entorno de la atención de la salud, con la tendencia a rediseñar la relación entre el centro y la periferia en la organización y en la prestación de los servicios.

Contrariamente a la idea de que las tecnologías de la información impulsan la transformación de la sociedad post-industrial en una sociedad en red global, la Telemedicina puede reforzar una tendencia centralizadora, que va exactamente en la dirección opuesta, lo que refuerza el papel y la influencia de los centros de poder existentes, ya sea profesional o económico. Es por ello que existe el riesgo de exclusión de los servicios de la atención primaria, y el establecimiento de relaciones directas entre el paciente y los especialistas.

Fuente: The work to make telemedicine work: A social and articulative view. (Davide Nicolini. Warwick Business School, The University of Warwick, Coventry CV4 7AL, UK. Available online 15 December 2005.)

Anuncios
Tagged with: , ,
Publicado en 1. e-Salud, 4. Teleasistencia, 5. Sanidad, 6. Social, 7. Tecnología

La normalización de los servicios basados en telemedicina

La normalización de los servicios basados en telemedicina

Los impulsores de la Telemedicina subestiman sistemáticamente la complejidad de su trabajo, y los proyectos/servicios o bien no llegan a buen término, o no se normalizan cuando lo hacen, debido a que subestiman el proceso.

Las condiciones necesarias para la normalización de los servicios de Telemedicina son:

  • La implementación de los servicios de Telemedicina depende de un liderazgo a nivel político y estratégico.
  • La adopción de sistemas de Telemedicina en el servicio depende de la integración estructural en las estructuras de organizativas existentes.
  • El despliegue de las tecnologías de la Telemedicina en la práctica clínica depende del trabajo colaborativo entre los distintos niveles asistenciales.
  • La normalización de los sistemas de Telemedicina depende de la integración en los procedimientos asistenciales habituales, de manera que los profesionales sean capaces de incorporar la tecnología a sus procesos y protocolos.

La implantación de la Telemedicina es un reto organizativo más allá del aspecto tecnológico.

Fuente: Understanding the Normalization of Telemedicine Services through Qualitative Evaluation (J Am Med Inform Assoc. 2003;10:596–604. DOI 10.1197/jamia.M1145.)

Publicado en 1. e-Salud, 5. Sanidad, 7. Tecnología

El futuro de la eSalud: ¿una promesa o un riesgo?

El futuro de la eSalud: ¿una promesa o un riesgo?

J. C. Wyatt y F. Sullivan titulaban así, en 2005, un estudio sobre eSalud, y planteaban las dudas referentes a los beneficios y a los riesgos de la eSalud, por una falta de estrategia desde los responsables políticos. La eSalud ofrece muchas oportunidades para la prevención, el cuidado basado en el hogar, y la gestión de la enfermedad crónica. Además permite ampliar el acceso a los servicios de salud. La administración pública, a través de sus directivos y profesionales, deben formar parte del diseño de un nuevo modelo, antes que otros lo hagan por ellos y decidan guiados por motivos comerciales más que criterios de calidad y equidad.

La Telemedicina es un buen ejemplo de estos riesgos. En los últimos años empresas tecnológicas, de telecomunicaciones especialmente, han liderado la estrategia guiados por su cuenta de resultados. Los profesionales de la salud, acomodados en un modelo de éxito y por temor al cambio y a la pérdida de poder, se han dejado convencer por la innovación y la “moda”, obviando los criterios asistenciales. Sin embargo, en los últimos tiempos, y animados por los retos de la cronicidad y el envejecimiento, los responsables de los sistemas de salud han identificado la Telemedicina, y en general el enfoque de la eSalud, como un estrategia imprescindible para la evolución del modelo asistencial, hacia un modelo que atienda las nuevas necesidades con criterios de coste-eficiencia y de calidad.

¿Sigue vigente esta pregunta en nuestros días?

Fuente: eHealth and the future: promise or peril? (Jeremy C Wyatt and Frank Sullivan. BMJ 2005;331;1391-1393 doi:10.1136/bmj.331.7529.1391)

Publicado en 1. e-Salud, 5. Sanidad, 7. Tecnología

Integración de la teleasistencia en la historia clínica electrónica

Integración de la teleasistencia en la historia clínica electrónica“Los sistemas sanitarios de la UE sufren graves limitaciones presupuestarias, al tiempo que deben hacer frente a los retos de una población que envejece, al aumento de las expectativas de los ciudadanos y a la movilidad de los pacientes y de los profesionales de la sanidad. Propiciar un espíritu de innovación en la salud electrónica en Europa es el camino para garantizar una mejor salud y una atención mejor y más segura para los ciudadanos de la UE, mayor transparencia y capacitación, una mano de obra más cualificada, sistemas de atención sanitaria más eficaces y sostenibles, administraciones públicas mejores y más sensibles, nuevas oportunidades de negocio y una economía europea más competitiva que pueda beneficiarse del comercio internacional en el sector de la salud electrónica.”

Estas son las conclusiones del “Plan de acción sobre la salud electrónica 2012-2020: atención sanitaria innovadora para el siglo XXI” de la Comisión Europea, presentado el pasado 6 de Diciembre de 2012, al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones.

En este contexto de innovación en la salud electrónica uno de los focos de actuación se ubica en torno a los servicios de telesalud en la búsqueda de sistemas de atención sanitaria más eficaces y sostenibles, que aumentan el acceso y reducen los costos de la organización.

La Administración de Salud de Veteranos (VHA) de EEUU es un referente internacional en la aplicación de los servicios de telemedicina (Care Coordination/Home Telehealth: the systematic implementation of health informatics, home telehealth, and disease management to support the care of veteran patients with chronic conditions.).

Entre julio de 2003 y diciembre de 2007, la VHA presentó un programa nacional de telesalud en el hogar: “Coordinación de Servicios / Home Telehealth” (CCHT). Su propósito era coordinar la atención de pacientes veteranos con enfermedades crónicas y evitar su ingreso innecesario a la atención institucional a largo plazo.

  • Implica la aplicación sistemática de la informática de la salud, el cuidado en el hogar a través de la telesalud y las tecnologías de control de enfermedades.
  • Ayuda a los pacientes a vivir de forma independiente en el hogar.
  • Los pacientes del CCHT son en su mayoría hombres (95%) y de 65 años o mayores.
  • Los criterios de selección de los pacientes para su inscripción en el programa son muy estrictos.
  • Ha sido necesaria la capacitación de profesionales en el uso de la tecnología y en las nuevas necesidades de gestión.
  • El análisis rutinario de los datos muestra los beneficios de una reducción del 25% en el número de días de cama de atención, reducción de 19% en el número de ingresos hospitalarios, y la media de satisfacción de grado de la cuenta del 86% después de la inscripción en el programa. El costo de CCHT es de $1.600 por paciente por año.

El CCHT concluye que los cuidados a domicilio a través de la aplicación de telesalud es un medio adecuado y rentable de gestionar los pacientes de cuidados crónicos, tanto en zonas urbanas como rurales.

Una de las claves para el éxito de la Administración de Salud de Veteranos con su programa de telesalud en el hogar, ha sido la integración de los datos de telesalud en su sistema electrónico de registro de salud. Esto permite que todos los datos de telesalud validados, son accesibles a través de la historia clínica electrónica del paciente.

La integración de la información de telesalud, desde un punto de vista tecnológico y organizativo, en la historia clínica electrónica supone la incorporación de la telesalud al modelo asistencial actual. Para los médicos y enfermeras esto hace que ya no tienen que salir de su flujo habitual de trabajo. Esta integración nos ofrece de una manera natural, transformar el hogar en un punto de atención asistencial, lo que conlleva el aumento del acceso a los servicios, pero reduciendo los costos de la organización.

Publicado en: iSanidad.com

Publicado en 1. e-Salud, 4. Teleasistencia, 5. Sanidad, 6. Social

El paciente activo y reivindicativo

El paciente activo y reivindicativo

Los servicios sanitarios han ido desplazándose de un “paciente objeto” a un “paciente activo y reivindicativo”, siendo esta la tónica que se impondrá a medio y largo plazo cuando segmentos más exigentes de la sociedad envejezcan y reclamen, cada vez más, servicios más completos.
Esto supondrá un punto de inflexión en la construcción completa e integral de servicios sociosanitarios ya que la ciudadanía no aceptará la prestación diferenciada de servicios sanitarios y sociales. Es por ello, que servicios históricamente antagónicos son imprescindibles, y han de conciliarse y converger; servicios que potencien las capacidades positivas del individuo, es decir, su perfil social, además de corregir las facultades negativas objeto de los servicios sanitarios.

En la construcción de este modelo de cuidados es imprescindible el equilibrio entre individualización, es decir, capacidad de decisión propia y autonomía personal, y la potenciación de una red de apoyo social.

Publicado en 1. e-Salud, 5. Sanidad, 6. Social

Los nuevos modelos de atención ya no hacen el centro del proceso a la enfermedad sino al paciente

Los nuevos modelos de atención ya no hacen el centro del proceso a la enfermedad sino al pacienteLos nuevos modelos de atención ya no hacen el centro del proceso a la enfermedad, sino al paciente, lo que implica abrir el ámbito de actuación, tanto desde el punto de vista del espacio, pues se extiende más allá del hospital o del centro de salud, como desde el tiempo, pues la actuación debe comenzar antes de que se produzca la enfermedad, con labores de previsión y de cambio hacia unos hábitos de vida más saludables, y se extiende durante toda la vida del paciente, hasta el de los recursos humanos, pues ahora se van a ver implicados en los cuidados una mayor variedad de actores (especialistas, médicos de familia, enfermeros, cuidadores, trabajadores sociales, familiares y el propio paciente).

Los modelos asistenciales actuales presentan las siguientes deficiencias:

  • Modelo de provisión orientado a la atención de enfermedades agudas.
  • Falta de coordinación entre profesionales, tanto en lo referido al colectivo sanitario, como con otros profesionales relacionados del ámbito social.
  • Un modelo asistencial centrado en la enfermedad.
  • Falta de de cooperación de los pacientes en su cuidado.
  • Carencias de recursos humanos tanto en número como en capacitación para las nuevas necesidades.
  • Uso residual de las TIC en el cuidado de la persona.

Los sistemas sanitarios tienen su estructura y organización enfocadas a la resolución de los problemas planteados por los pacientes agudos. Esta estrategia, además, ha dado buenos resultados, por lo que existe una inercia muy fuerte al cambio. Sin embargo, son cada vez más los convencidos de que es necesario abordar mejoras en el sistema. Estas mejoras las podemos identificar con la cartera de servicios necesaria para el tratamiento de una enfermedad crónica:

  • Prevención primaria para el cambio de hábitos de vida.
  • Programas de cribado.
  • Servicios médicos para diagnosticar, y tratar exacerbaciones o efectos secundarios.
  • Servicios de soporte de ocio, rehabilitación y estilos de vida.
  • Servicios de cuidados proporcionados por amigos, familiares y cuidadores profesionales, y ayudas tecnológicas.

A la hora de abordar la transformación del modelo asistencial, resulta complejo tratar de implantar un nuevo modelo, partiendo de un modelo que lleva años funcionando y de manera exitosa. Quizás por ello es más conveniente actuar sobre elementos concretos:

  • Reorganización de la atención: autogestión, equipo de cuidados interdisciplinario, reuniones de grupo, gestión de enfermedades, gestión de casos, y gestión y evaluación geriátrica.
  • Recursos humanos: empoderamiento del paciente, cuidado informal de la familia (sobrecarga del cuidador), y la oferta de profesionales sanitarios y su capacitación.
  • Prevención: factores de riesgo, cribado, y complicaciones iatrogénicas.
  • Innovación tecnológica: tecnología de la información, intercambio de la información clínica, sistemas de ayuda a la decisión, sistemas de protección frente a errores médicos, comunicación médico-paciente, capacitación de pacientes, tecnología de cuidados a pacientes, y tecnologías de apoyo a la vida diaria, y ambientales.

De manera general todas las dificultades de evolución hacia un nuevo modelo asistencial pasan por las consecuencias que tiene cambiar el foco de la enfermedad al paciente.

Los sistemas públicos sanitarios están continuamente buscando el equilibrio entre un presupuesto determinado, que les proporciona una cantidad limitada de recursos, y una demanda para satisfacer las necesidades de la población en un asunto tan serio como la salud. El equilibrio presupuestario teniendo en cuenta todas las variables mencionadas en el párrafo anterior es realmente complicado. Pero sin entrar en esa visión global los elementos que introduce el cambio de modelo asistencial desde un punto de vista económico pueden resultar difícilmente justificables, pues, en ocasiones, no revierten en la propia organización, sino que suponen un ahorro para el resto de la sociedad (por ejemplo, en horas de tiempo laboral que se pueden ahorrar los usuarios ante un sistema coordinado de citas).

Publicado en 1. e-Salud, 4. Teleasistencia, 5. Sanidad, 6. Social, 7. Tecnología

7 recomendaciones para transformar la provisión de servicios sanitarios y sociales

7 recomendaciones para transformar la provisión de servicios sanitarios y socialesThe King’s Fund publicó recientemente el documento Transforming the delivery of health and social care, en el que revisa la necesidad de abordar cambios profundos en los modelos de prestación de servicios sanitarios primarios y hospitalarios, los servicios sociales y los servicios de atención a la salud mental. Sus conclusiones apuntan hacia cambios transversales para la mejora de la calidad y la reducción de los costes. Una interpretación de esos cambios se resumiría en lo siguiente:

  • Autocuidado: situar a la persona en el centro del sistema, haciéndole partícipe de su propio cuidado. Los pacientes y usuarios deben participar activamente en el diseño de sus cuidados, se les debe reconocer como los principales miembros del equipo de atención y se les debe dar el apoyo adecuado y la información que les permita controlar su propia enfermedad y sus cuidados.
  • Capacitación de los profesionales: adaptar los roles profesionales a las nuevas necesidades, siendo más flexibles, y permitiendo una atención adaptada a las necesidades cambiantes de los pacientes. Para ello es necesario que todos los miembros del equipo tengan bien definidos sus roles y responsabilidades, y que se les capacite para llevar a cabo tantas responsabilidades como puedan.
  • Cuidados en el hogar: acercar los cuidados al entorno habitual de las personas. La atención se debe prestar siempre que sea posible de forma segura y eficiente y lo más próxima al domicilio, en instalaciones comunitarias que promuevan el trabajo integrado y proporcionen un acceso conveniente para los usuarios.
  • Teleasistencia: introducir tecnologías de la información y la comunicación para la puesta en marcha de servicios no presenciales. Los pacientes y los usuarios deben ser capaces de interactuar con los proveedores en el momento y lugar conveniente, utilizando las tecnologías disponibles, atendidos en casa con la teleasistencia.
  • Electromedicina: aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías médicas, identificando y evaluando sistemáticamente las nuevas tecnologías y los avances médicos, y adoptar y difundir rápidamente los de probada rentabilidad.
  • Acceso ubicuo a la información: hacer un uso inteligente de los datos y la información, ofreciendo a profesionales, pacientes y usuarios el control de los datos, analizando los datos en tiempo real de manera que se facilite la toma de decisiones.
  • Colaboración público-privada: construir un nuevo modelo de financiación que permita la colaboración entre el sector público y el privado, con una revisión radical tanto de la financiación como de la provisión de servicios.

Visto en: ¿Cómo se puede transformar la provisión de sistemas sanitarios y sociales?. Antares. Co_Social.

Fuente: Ham, C, Dixon, A, Brooke, B. Transforming the delivery of health and social care. The case for fundamental change. The King’s Fund. 2012. Disponible en: http://www.kingsfund.org.uk/publications/transforming-delivery-health-and-social-care

Tagged with:
Publicado en 1. e-Salud