5 líneas estratégicas para la Teleasistencia del año 2020.

El envejecimiento poblacional, con el aumento de la esperanza de vida y de las dependencias asociadas, la movilidad de los ciudadanos en un mercado laboral global, los cambios en las estructuras familiares, y la prevalencia de enfermedades crónicas, están demandando un cambio de paradigma en el cuidado de las personas. En este cambio de paradigma, la dispensa de cuidados a domicilio a través de la Teleasistencia atesora un desarrollo potencial casi ilimitado, que en los próximos años podría plasmarse en 5 líneas estratégicas para gestores, prestadores y proveedores tecnológicos.

1.- La coordinación sociosanitaria

Más allá de la tradicional concepción, la Teleasistencia se convertirá en una herramienta para la prevención y el tratamiento de la salud, como recurso de la atención primaria. Supone el desarrollo de un modelo de atención integral centrado en la persona, cuyo aspecto fundamental es atender las necesidades sociales y sanitarias de la persona de forma coordinada, tanto en su vertiente preventiva como en la asistencial.

Algunas regiones europeas ya han iniciado este recorrido desde lo social a la salud, a través de la Teleasistencia, mediante la incorporación de nuevos servicios como el consejo sanitario, la gestión de cita con el médico/enfermera del centro de salud y la colaboración en campañas de salud pública como la de la vacunación antigripal.

De manera especial, en lo próximos años, seremos testigos de un gran avance en la telemonitorización de la salud, en cuya normalización los Centros de Teleasistencia se identificarán como elementos claveLa telemonitorización será útil sobre todo para la atención primaria y como herramienta de la enfermería. A esa telemonitorización la Teleasistencia le aportará las infraestructuras de las centrales existentes, la experiencia en instalación y mantenimiento de tecnología a domicilio, gestión técnica de alarmas, y sobre todo el perfil social del paciente. Las coordinación entre profesionales de los servicios sociales y de salud será una obligación, y los Centros de Teleasistencia actuarán como centros de intermediación. La telemonitorización de la salud será un nivel más de intensidad de una Teleasistencia sociosaniataria.

2.- El valor del servicio

La Teleasistencia es un referente en tecnología social, es decir, en tecnología puesta al servicio de la ciudadanía. Los prestadores de servicios, en una apuesta clara por la calidad del servicio, han desarrollado un modelo asistencial en el que destaca el enfoque humano desde la profesionalización de las tareas, y en el que la tecnología está al servicio de los propios profesionales y de las personas usuarias.

Cada vez será más habitual los marcos de colaboración entre proveedores tecnológicos y prestadores de servicio, con operaciones empresariales que modificarán las actuales posiciones del mercado, y que deberán abaratar el coste de los servicios, sin perjudicar la calidad de los mismos o incluso potenciándolos.

En un escenario de fragmentación las administraciones públicas buscarán la unificación, integrando carteras de servicios.

3.- Atención personalizada

Las dificultades económicas de las administraciones públicas están suponiendo ajustes en los precios. La reducción de presupuestos sin un cambio en el modelo de prestación supondrá directamente un descenso en la calidad de la atención y un empeoramiento de las condiciones laborales de los profesionales. Las empresas que sepan interpretar esta situación, y ofrezcan soluciones innovadoras en la gestión, serán capaces de competir económicamente y garantizar la calidad del servicio.

En este escenario de dificultades, los prestadores de servicios propondrán nuevos modelos de atención personalizada y eficiente. Para ello será imprescindible apoyarse en el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación, desarrollando nuevas formas, más eficientes, de relación entre los profesionales de la Central de Teleasistencia  y las personas usuarias en sus hogares, sin que ello suponga en ningún caso la perdida de la relación humana, cuando sea necesaria.

Los Centros de Teleasistencia se han convertido en almacenes de gran cantidad de información que mediante la aplicación de técnicas de ingeniería de datos permitirán personalizar la atención, y actuar de manera preventiva.

4.- Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (nTIC)

El éxito de la Teleasistencia en el apoyo de la permanencia de las personas en su hogar es indiscutible, con una alta valoración del servicio por parte de los usuarios. Sin embargo, existen líneas de mejora en el enfoque comunitario y en la socialización de las personas. Los servicios de la Teleasistencia se extenderán más allá del hogar. Los protocolos de actuación contemplarán esta nueva situación y los recursos profesionales y personales se coordinarán adecuadamente para atender a las personas en un nuevo escenario, con el apoyo de las tecnologías móviles como la geolocalización o las redes inalámbricas de telefonía y datos.

La medalla de la Teleasistencia puede ser uno de los “primeros” dispositivos wearables de la historia, o al menos el más usado. Sin embargo, su evolución se quedó estancada, muy probablemente por su alta eficiencia. En los próximos años asistiremos a una evolución de la medalla, que muy probablemente se  convertirá en un reloj-pulsera dotado de sensores biométricos conectados a una base, que también evolucionará de la actual caja a un nuevo dispositivo que posibilitará nuevos usos, y que integrará sensores ambientales. Todo ello formará parte del ecosistema del internet de las cosas, y de las llamadas ciudades inteligentes.

La integración de los datos de la Teleasistencia sociosanitaria en la Historia Clínica Electrónica supondrá la incorporación de la Teleasistencia al modelo asistencial actual. Esta integración ofrecerá, de una manera natural, transformar el hogar en un punto de atención asistencial, lo que conllevará el aumento del acceso a los servicios, pero reduciendo los costes para la organización.

Las nTIC permitirán nuevas formas de interacción entre la Central de Teleasistencia y los familiares, lo que supondrá que dichos familiares estén más informados y que de esa manera sean proactivos y co-responsables en el cuidado de su familiar.

5.- Nuevos colectivos de atención

La Teleasistencia se asocia tradicionalmente a las personas mayores, y especialmente a mujeres. Esta percepción cambiará con la incorporación de los hombres, y se pondrán en marcha campañas que permitan acercar el servicio a otros colectivos como las personas discapacitadas, y las personas con enfermedad mental.

En muchos casos detrás de la persona usuaria hay una persona cuidadora, que además suele ser la persona que habitualmente utiliza el servicio. Los protocolos de atención evolucionarán, incorporando al cuidador como elemento clave de la atención, a través de recursos de apoyo.

Esta entrada es una análisis personal basado en la experiencia profesional del autor, con ciertos toques de deseo de cómo cree que debería ser el futuro de la Teleasistencia. No pretende ser rigurosa en el alcance, pero al menos en los puntos tratados sí intenta despertar interés sobre el potencial de la Teleasistencia.

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Tendemos a sobrevalorar el efecto de la tecnología en el corto plazo y a subestimarlo en el largo plazo.

Publicado en 1. e-Salud, 4. Teleasistencia, 5. Sanidad, 6. Social, 7. Tecnología
5 comments on “5 líneas estratégicas para la Teleasistencia del año 2020.
  1. Comparto con el autor en que los servicios actuales de la teleasistencia siendo de gran valía, están aún poco desarrollados. Con seguridad los avances tecnológicos van a ayudar en el futuro.
    Que debe llegar a ser una columna vertebral de atención socio-sanitaria mayor que la actual, con servicios de profesionales multidisciplinares, es un futuro que debería estar ya en diseño por los poderes políticos.
    El servicio al ciudadano en atención social y médica es ya indiscutible, el ahorro puede ser también grande si se vertebra de forma adecuada, con la incorporación de nuevos grupos de atención, como bien indica el artículo,
    Entiendo que pueda haber empresas privadas con interés en prestar estos servicios, pero creo que la plusvalías que estas requieren para su subsistencia siempre va a ir en detrimento de alguno de los factores del servicio, o el usuario, o el empleado, o los materiales.
    Creo que es el Estado el que de forma generalizada debe ser el que diseñe y articule y dé de forma masiva este servicio con la máxima calidad asistencial.
    Sin embargo si hay ciudadanos que además de la calidad asistencial básica pueden económicamente y quieren un servicio con un plus asistencial pues bienvenida la empresa privada.

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    • alfrealday dice:

      Lo primero Nuria agradecerle el interés por las reflexiones que se hacen en este blog. Me alegra compartir el punto referente a la incorporación de nuevos grupos de atención y que los avances tecnológicos van a permitir un desarrollo de los servicios.

      Con respecto a su comentario sobre las empresas privadas decirle que la Teleasistencia es en la actualidad un servicio público, por tanto gestionado y con un control de las administraciones públicas, pero prestado en última instancia por empresas privadas. Este modelo de prestación está mostrando altos niveles de coste-eficiencia, reflejado en última instancia en la alta valoración de las personas usuarias. Sin embargo, esto no significa que se puedan explorar otros modelos de prestación.
      Además del servicio público existen empresas privadas, normalmente asociadas a aseguradas.

      Con respecto al papel del Estado que describe, matizar que la Teleasistencia forma parte de la cartera de servicios de las administraciones autonómicas. En la mayoría de los casos prestada por los ayuntamientos y diputaciones, y en algunos casos por el gobierno autonómico. No me queda claro si su reflexión es que debe ser un competencia centralizada.
      En cualquier caso, la coordinación sociosanitario ha dejado de ser una opción para ser una obligación. El cambio está viniendo desde el nivel micro y llegará al nivel macro.

      Un saludo y gracias por interesarse por este blog.

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  2. Estimado blogista:
    Comenzando por su ultima reflexión. Totalmente de acuerdo en que la coordinación sociosanitaria ha dejado de ser una opción y debe ser una obligación.
    Por eso mismo y porque a ninguna empresa privada puede ser derivada tal obligación y por que es el Estado Español ( como lo son los de los Paises Nódicos) el que con la recaudación de impuestos puede y tiene que asumir ese deber constitucional.
    Si sé perfectamente que son los Servicios Sociales en los Ayuntamientos quien tiene encomendada esta función de coordinación (bueno habría que ver la nueva ley que es lo que ha pretendido) y claro está, con los fondos que provienen del Estado que es quien los reparte a las Autonomías para estos fines.
    Si sé que se ofertan los servicios a empresas privadas.(¿A quien debe coordinar el trabajador social, a la empresa adjudicataria, o al usuario y su necesidad?.
    Si sé que la acción de este servicio ha cambiado el concepto de atención socio-sanitario en nuestro país, y se que si analizamos como se presta este servicio en los países más desarrollados todavía debemos mejorar.
    En nuestro país se espera la demanda de los servicios, para poner a los usuarios en largas lista de espera.
    En Dinamarca por ejemplo, cuando un ciudadano/a se jubila son los servicios sociales los que le visitan para conocer si puede necesitar algún servicio. Ya que los ciudadanos llevan toda su vida laboral aportando sus impuestos que los da derecho pleno.
    Que una empresa privada puede y debe dar un buen servicio y lo dará, totalmente de acuerdo. Que una empresa privada se crea con animo de lucro SIN DUDA ninguna, y así debe ser.
    Pero que todo los ciudadanos de un país deben tener sus necesidades básicas cubiertas, que estas deben cubrirse a través de unos impuestos progresivos. Que estos impuestos deben gestionarse de forma eficiente, eficaz, y honesta.
    Que quien además quiera un PLUS al recibir prestaciones para eso esta la libertad de elección, la libertad de oferta, en fin todas las libertades
    Pero nunca podemos permitir, espero podamos estar de acuerdo, que pudiera o pudiese alguien aprovecharse de que la ley crea un derecho asistencial y una obligación vía impuestos para todos, y el amigo, o el que baja precios a costa de de salarios, o de profesionales de poca cualificación, o de medios inadecuados pueda prestar unos servicios que como usted mismo bien indica deben estar coordinados y digo yo, asumidos por la administración, ya que esta es la que viene obligada contractualmente con nosotros, y debe hacerlo de forma totalmente profesional, y eficiente al menor coste.(sin buscar más beneficio que el asistencial).
    Porque estamos hablando de una función asistencial, por lo que hablamos de personas con necesidades socio-sanitarias, disminuidas. El Altruismo es loable, pero hay amigo, tan difícil de encontrar en el mundo del negocio. Bueno a veces cuando en la cuenta de resultados se llevan una alegría y montan el mercadillo de Navidad.

    Le diré que he trabajado en el Mercado de Valores, y he trabajado en Servicios Sociales.
    De lo que hablo algo se.

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  3. Estimado Alfre veo hoy en el país un artículo que añade con datos alguna de las reflexiones que hacia. Disculpa si me he alejado de la idea original de tu blog.
    Un cordial saludo. Nuria.
    http://politica.elpais.com/politica/2015/01/07/actualidad/1420662382_208722.html

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