Sin profesionales del cuidado no es necesaria la tecnología

Marco y Giorgio caminan de la mano. / ALFREDO ALDAY

El historiador israelí Yuval Noah Harari en su libro 21 lecciones para el siglo XXI, reflexiona sobre el futuro y, entre otros temas, sobre el impacto de las nuevas tecnologías, como la infotecnología y la biotecnología, en el mercado de trabajo. Aunque en el corto plazo, es improbable que estas tecnologías acaben con industrias enteras, las máquinas sustituirán a los humanos en tareas rutinarias, pero no lo podrán hacer con tareas que exijan el uso simultáneo de un amplio espectro de habilidades y que impliquen tener que afrontan situaciones imprevistas. El autor afirma que “la industria de los cuidados a personas será un bastión humano durante mucho tiempo. De hecho, dado que las personas viven más y tienen menos hijos, el cuidado de los ancianos será probablemente uno de los sectores del mercado de trabajo humano que más deprisa crezcan.”

Las tecnologías no eliminan la necesidad de servicios de atención. El cuidado es una de las tareas que no pueden ser reemplazadas por tecnología, pero la tecnología sí puede ser de utilidad para llevar a cabo los cuidados. La tecnología debe ser vista como una herramienta habilitadora para cuidadores y usuarios de servicios donde se han desarrollado nuevas formas de trabajar.

Si bien hay múltiples ejemplos de tecnologías y herramientas que pueden ser muy efectivas para promover la independencia, prevenir caídas y ayudar a administrar los riesgos, están teniendo un impacto limitado en el cambio de enfoque de los servicios tradicionales de asistencia domiciliaria es limitado. Todo esto se traduce en una demanda limitada de esas tecnologías. No es la tecnología la que va a revolucionar la industria de la atención, es la calidad de la atención y la capacitación de los profesionales del cuidado. La tecnología será el facilitador para que los profesionales puedan mejorar el trabajo que realizan.

Son necesarios enfoques innovadores de la atención domiciliaria que mejoren la calidad y den respuesta a los desafíos en el mercado de la atención domiciliaria.

The King’s Fund en su informe New models of home care (December 2018) hace una revisión de los modelos más innovadores y desde la diversidad de los enfoques plantea para su discusión los retos comunes de todos ellos:

  1. Inversión. La inversión en nuevos enfoques no puede limitarse a la atención domiciliaria de los servicios sociales (un mercado de bajo precio en el que es poco probable que los modelos innovadores puedan competir en función del precio por hora) y debe considerarse en el contexto de la salud y la atención integral, como parte de un cambio más amplio hacia la atención preventiva y comunitaria.
  2. Puesta en marcha. La puesta en marcha sobre la base de bloques de tiempo y tareas específicas evita que los proveedores puedan pensar de manera diferente sobre cómo se contrata, capacita y emplea a la fuerza laboral, así como su capacidad para brindar atención centrada en la persona que sea flexible y se centre en promover autonomía. Este enfoque tampoco favorece que las personas usuarias experimenten mejoras, lo que dificulta establecer el impacto o avanzar hacia modelos de atención que estén incentivados y enfocados en mejorar los resultados.
  3. Coordinación social y sanitaria. Los enfoques innovadores se enfrentan a desafíos para trabajar en organizaciones que se diferían en términos de cultura, salarios, procesos burocráticos, gobernanza de la información y enfoques en la prestación.

Sobre estos retos, las prioridades que caracterizan los modelos innovadores en asistencia domiciliaria se señalan a continuación, entre las que la tecnología, como facilitador, es una de ellas:

  1. Personal. Reclutar y retener trabajadores de cuidado es una prioridad para los proveedores. Hacer del cuidado una opción de carrera atractiva y brindar un mejor ambiente de trabajo no se debe limitar a mejores salarios y condiciones, sino que está vinculado a acuerdos de trabajo y modelos organizativos más satisfactorios. Esto incluye, por ejemplo, condiciones de trabajo menos aisladas, responsabilidades y capacitación adicionales, y capacidad para ser flexible a las necesidades de los usuarios del servicio, para trabajar de manera autónoma y tomar decisiones.
  2. Enfoque centrado en la persona. Los modelos innovadores promueven el cuidado basado en la construcción de un contexto de confianza entre los usuarios del servicio y el profesional que brinda atención personal e íntima. Esto se concreta en enfoques en los que los usuarios de servicios eligen a sus equipos de cuidadores, hasta los que optan por pequeños equipos con base geográfica. La flexibilidad para satisfacer las necesidades de una persona de acuerdo con sus circunstancias cambiantes e ir más allá de las necesidades físicas, es otra de las claves.
  3. Enfoque proactivo y preventivo. La base de muchos enfoques innovadores de la atención domiciliaria es avanzar hacia un modelo de atención centrado en el principio de la atención proactiva y preventiva, y alejarse de la atención domiciliaria reactiva, fragmentada y por episodios. Esto incluye satisfacer todas las necesidades de una persona, desde la atención social y de salud hasta el bienestar general.
  4. Cuidadores informales y activos comunitarios. La red de cuidadores informales de una persona debe ser reconocida e involucrada como una parte clave del equipo de atención de una persona. El apoyo a los cuidadores informales debe ser una prioridad para los responsables de la formulación de políticas. Los activos comunitarios del tercer sector deben, también, ser incorporados a los equipos de atención.
  5. La tecnología como facilitador. La tecnología no deber verse como una solución en sí misma, sino como un facilitador de nuevas formas de trabajo y enfoques para brindar atención. La tecnología tiene el potencial de proporcionar tranquilidad a los cuidadores informales, ayudar a la comunicación entre los miembros de un equipo de atención y como parte de nuevas formas de organización y trabajo.
  6. Modelos de pago. Se consideran necesarias nuevas soluciones de pago para incentivar un enfoque centrado en mejorar los resultados asistenciales.

Los modelos innovadores en atención domiciliaria, analizados por el informe New models of home care (December 2018) de The King’s Fund, forman parte de un movimiento más amplio caracterizado por: un enfoque preventivo y basado en resultados de mejora asistencial, incluyendo la atención sanitaria y social y aprovechando al máximo los recursos comunitarios; ofrecer el potencial para cambiar la forma en que se brinda la atención domiciliaria y la calidad de la atención que experimentan los usuarios del servicio, centrándose en un movimiento hacia la atención integrada y centrada en la persona, donde los trabajadores de atención operan en equipos, y los cuidadores informales reciben apoyo y se consideran parte del equipo de atención.